La Comisión Europea ha puesto en marcha la Estrategia de la UE contra el Racismo 2026-2030, con el objetivo de dar un paso significativo hacia el avance de la igualdad de la población gitana y situar el racismo estructural, la elaboración de políticas basadas en datos empíricos y la inversión específica en el centro de la acción de la UE.

Las principales líneas de actuación que abarca la estrategia son:

La estrategia tiene por objeto abordar el racismo estructural, reconociendo el antigitanismo como una forma específica y grave de racismo, y anunciando trabajos sobre definiciones, recopilación de datos y educación contra el racismo.

Refuerza la aplicación de la legislación contra la discriminación y la protección contra los delitos de odio, prestando especial atención a los prejuicios raciales en la actuación policial y la discriminación algorítmica. Estas medidas, junto con la mejora de los sistemas de rendición de cuentas, tienen por objeto reforzar las salvaguardias para las personas gitanas, que a menudo se enfrentan a la elaboración de perfiles discriminatorios y a delitos de odio que no se denuncian.

La estrategia se centra en la igualdad social (educación, empleo, vivienda, salud y protección social), reconociendo la segregación de las personas gitanas en las escuelas, el hacinamiento desproporcionado en las viviendas y las barreras en los mercados laborales. Incluye compromisos para financiar reformas educativas inclusivas, realizar un estudio a escala de la UE sobre la discriminación en materia de vivienda y apoyar a los Estados miembros a través del FSE+, el FEDER, EU4Health y otros instrumentos clave para abordar las desigualdades sobre el terreno.

Hace hincapié en las alianzas y refuerza el Foro de la Sociedad Civil contra el Racismo, renovando el apoyo a las organizaciones de la sociedad civil (incluidas las que trabajan en la inclusión de las personas gitanas) y fomentando los planes de acción nacionales y locales contra el racismo, complementados con una cooperación estructurada con los coordinadores de la UE y los organismos internacionales.

Por último, señala la intención de la Comisión de «predicar con el ejemplo» aumentando la diversidad en las instituciones de la UE, mejorando la formación sobre los prejuicios raciales y reforzando el control interno.

La Red EURoma contribuyó al proceso de consulta, y nos complace ver cómo varias de las propuestas de la Red se han incluido en la nueva estrategia, como el reconocimiento del antigitanismo como una forma específica de racismo, la mejora de la recopilación de datos sobre igualdad, el enfoque interseccional (a través de medidas específicas en materia de educación, empleo, vivienda y salud) y la atención a la discriminación y la segregación residencial, entre otras.

Por otra parte, la estrategia no incorpora otras propuestas que los miembros de la Red consideraban muy relevantes, como la inclusión de capítulos específicos sobre la discriminación contra las personas gitanas y el antigitanismo en la estrategia y en los NAPAR, la exigencia de una coordinación reforzada entre los NAPAR y los puntos nacionales de contacto, la creación de una financiación específica para la lucha contra el antigitanismo, acompañada de indicadores específicos sobre el antigitanismo.

Más información:

Estrategia de la UE contra el racismo 2026-2030 (en inglés)

Propuestas de EURoma para la Estrategia contra el racismo